domingo, 11 de octubre de 2009

La leyenda de la leyenda

LA LEYENDA DE LA LEYENDA




Se dice que hace muchos años en la Tierra, cuando esta apenas se había formado, era habitada por seres increíblemente poderosos, los cuales se dividían en dos clanes: los dioses Supremos y los dioses Naturales.



Ambos grupos independientemente de ser dioses tenían sus diferencias; los dioses Naturales se distinguían por ser altaneros y tener un asombroso manejo con los elementos de la naturaleza; a su vez también podían manejar las armas de guerra y eran estrategas natos; los dioses Supremos, por el contrario, odiaban utilizar las armas, ellos preferían el dialogo y el manejo y control de las reglas, eran sabios e inteligentes, aun así su poder era infinito, se dice que ellos no necesitaban pelear ya que su belleza cautivaba a cualquiera que los viera, por esa razón se dice que jamás permitían ser observados.



Vivían en armonía, cumplían las reglas establecidas en las cuales todos estaban de acuerdo: aun así, cada cierto tiempo se reunían los líderes de cada grupo para dialogar sobre cambios o circunstancias que se presentaran, ambos jefes iban acompañados de sus compañeros más fuertes y cada reunión la hacían en un templo construido especialmente para esos encuentros.



Como acabamos de mencionar todos vivían en completa armonía, pero el orden llegó a su final, y por quien menos se hubieran imaginado.



Todo comenzó el día en el que una de las juntas se realizaba; un hermoso joven perteneciente al clan de los dioses Naturales, al saber que los líderes seguían hablando recorría tranquilamente el templo, estaba fascinado con la majestuosidad que se veía en él, realmente los dioses Supremos sabían lo que hacían ya que estos fueron quienes construyeron tan magnífico palacio, estaba tan absorto admirando la belleza del lugar que no se dio cuenta en qué momento había llegado frente a una asombrosa puerta de cristal; al momento de entrar quedó impresionado con la imagen que se presentaba ante sus ojos, era un hermoso jardín que estaba claro se mantenía asi por el poder de quienes lo habían creado, al observar todo detenidamente su vista se posó en lo que sin duda era lo más hermoso que había y podría llegar a ver en su inmortal existencia.



Su piel extremadamente blanca brillaba con la luz del sol, su cabello largo y negro como la noche se veía sedoso y brillante, sus pequeñas manos sostenían un libro razón por la cual este personaje no se había percatado de la presencia de aquel joven, quien miraba completamente ensimismado la belleza de aquella chica, quien engalanaba un lindo vestido negro que enmarcaba muy bien su silueta, “realmente es bella” pensó, aunque su expresión quedo corta al ella voltear a verlo reconociendo así la presencia del chico y este al reflejarse en los bellos ojos negros; a su vez, la joven quedó impresionada por la presencia del joven y su corazón quedó prendado de sus hermosos ojos azules, su porte y elegancia eran increíbles y su cabello oscuro contrastaba con su blanca piel, él decidió acercarse a ella quien no lo rechazó.



A partir de ese momento, los dos jóvenes no dejaron de verse en cada reunión que se realizaba, disfrutaban de la compañía del otro, se amaron desde el primer momento en el que se vieron, sabían muy bien las reglas, no podían mezclarse, y ambos estaban comprometidos con gente de su clan. Eso no les importó y continuaron así por un tiempo hasta que uno de ellos, inevitablemente cometió un terrible error.



Un día de invierno, igual que en el que se conocieron, el líder de los dioses Supremos no llegó a la junta, todos los buscaron por todos partes mas no encontraron razón de él; era algo demasiado extraño, nunca había pasado, para los naturales era extraño el buscar a alguien a quien nunca habían visto pero siguieron buscando.



Finalmente, este apareció y no solo; o mejor dicho, SOLA.



Todos quedaron perplejos ante tal revelación, primeramente, el dios Supremo había mostrado su forma, la cual era indiscutiblemente bella, y en segundo lugar, por demostrar que había corrompido las reglas establecidas, ambos grupos estaban dispuestos a un enfrentamiento, mas por que al ser la líder no comprendían como había sido capaz de quebrar tan sagrado juramento, los Naturales ofendidos, quisieron comenzar una guerra, la cual los Supremos estaban dispuestos a aceptar por defender a su amada señora, pero esto se vio interrumpido a causa de la bella joven quien se elevó hacia el cielo, y según cuenta la leyenda, su imponente pero suave voz se escuchó en cada rincón de la Tierra diciendo:



“Yo, el dios Supremo; quien fuera elegida para hacer y obedecer las reglas establecidas; quien fuera elegida para mantener y luchar por la paz; quien fuera elegida para tener el corazón inalcanzable para todos y para mi misma; y quien yo misma he rechazado y me he deslindado de toda responsabilidad de manera irreverente y desobligada, y de lo cual no siento arrepentimiento alguno porque he sido feliz, por lo que he decidido aceptar mi castigo, pero también al haber vivido esta maravillosa experiencia he decidido de manera egoísta terminar con nuestras razas y usar todo mi poder para terminar con estas reglas y comenzar un mundo nuevo, en el que las personas puedan amar y luchar por sus ideales y por lo que aman, en el que defiendan sus ideas y suceda lo que suceda defiendan su corazón”.



Terminando de hablar su cuerpo brilló como una hermosa joya, su joven amado se elevó junto con ella y tomándola de la mano se unió a su ruego y la Tierra se llenó de un hermoso resplandor, les presentes recibieron aquel poderoso impacto el cual marcó el comienzo de una nueva era.



Se dice que ese fue el origen de la majestuosa pero altiva raza de los elfos, seres hermosos e imponentes, sabios e inalcanzables; pero solo queda una duda, realmente a pesar del increíble poder del dios Supremo, ¿desaparecieron la bella pareja y sus súbditos?, o ¿solo están dormidas sus almas esperando despertar?



Aun quedan cuentas que saldar y amores que realizar, toda causa tiene su efecto y esto no puede terminar así, ¿o sí?

 ¿FIN?



Autor: Ania Coug

1 comentario:

  1. Un nuevo inicio para los elfos. Algo diferente a simplemente "Y Dios creo a los elfos". Me agrado la idea.

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